Remedio para fuertes dolores

Para fuertes dolores se utilizan los ingredientes recomendados por del doctor José Ocheroni. Se emplea miel de abeja, aceite, 20 dientes de ajo y una libra de cebolla blanca o morada. Se coge la cebolla y todos los dientes de ajo y se lavan minuciosamente, después se baten junto a los demás ingredientes en la batidora, se exprime con una tela antiséptica, se envasa y se toman 3 cucharadas en el día hasta que se acabe. Esta ingestión no se repite en un año transcurrido el tratamiento.
Del ajo ya hemos hablado varias veces, su nombre científico es Allium sativum lineo (el ajo, es una especie tradicionalmente clasificada dentro de la familia de las liliáceas pero que actualmente se ubica en la de las amarilidáceas, aunque este extremo es muy discutido. Al igual que la cebolla (Allium cepa), el puerro (Allium ampeloprasum var. porrum) y la cebolla de invierno o cebollino (Allium fistulosum), es una especie de importancia económica ampliamente cultivada y desconocida en estado silvestre.)

Es una planta muy útil desde el punto de vista medicinal es una planta es originaria del Asia Central y es una hierba de ciclo anual que presenta un bulbo compuesto de piel blanca, forma una cabeza dividida en gajos que comúnmente son llamados dientes cubiertos con una túnica apergaminada que descansa es un sistema radicular plano. (Cada cabeza puede contener de 6 a 12 dientes, cada uno de los cuales se encuentra envuelto en una delgada capa de color blanco o rojizo. Cada uno de los dientes puede dar origen a una nueva planta de ajo, ya que poseen en su base una yema terminal que es capaz de germinar incluso sin necesidad de plantarse previamente. Este brote comienza a aparecer luego de los tres meses de cosechado, dependiendo de la variedad y condiciones de conservación. Las flores son blancas, y en algunas especies el tallo también produce pequeños bulbos o hijuelos)

En medicina natural y tradicional se utiliza mucho porque es una anticoagulante natural, también es efectivo para combatir hemorroides, disminuir la presión, el azúcar y el colesterol, según un documento que nos hizo llegar hace un tiempo ya la biblioteca de la Asociación de técnicos agrícola y forestal. Donde que es un protector de pequeños vaso. Es un analgésico de huesos y muscular, combate el reuma, eficaz expectorante y antiasmático, elimina los parásitos, es diurético, antiespasmódico y antiséptico de la flora microbiana patógena. Tiene muchas más propiedades pero no todo se puede incluir.
Los dientes de ajo se deben consumir una vez al día dos o tres dientes picados en rodajitas o machacados que pueden ser colocados en una rebanada de pan integral, de salvado de trigo o una tostada fina de pan o también puede ser esparcido sobre los alimentos.

Otra opción es preparar una decocción hirviendo un bulbo o cabeza de ajo en medio litro de agua o leche durante 5 minutos y tomar medio vaso dos o tres veces en el día. Además se puede elaborar una tintura cortando en pequeñas porciones 10 a 14 dientes de ajo frescos y pelados, los que son colocados en un recipiente de vidrio color ámbar, agregar alcohol hasta cubrirlos totalmente y dejar reposar 8 a 10 días protegiéndolos contra la luz, guardar en el frio la tintura conseguida y tomar de 20 a 30 gotas diluida en medio vaso de agua o emplear en pinceladas compresas o fomentos. Se utiliza en todos los casos 2 ó 3 al día.

Acerca de ketty

Profesional ,37 años.Santiago de Cuba.

5 Replies to “Remedio para fuertes dolores”

  1. Interesante el articulo este que escribiste a veces muchas personas desconocen las propiedades de algunas plantas , estos opciones que aporta estas muy interesantes

    • Holaa.. estos remedios caseros mas bien lo tienen encuenta las mujeres que fuimos criadas por nuestras abuelas.. la mia en lo particular solucionaba muchos problemas de salud de manera muy natural.. con plantas..

  2. Este tipo de comentarios resulta muy productivo pues es mucho mas saludable solucionar los asuntos de salud por la via natural y no tener que llegar a los farmacos,que finalmente son quimicos a los que el organismo puede reaccionar de forma negativa.

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